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domingo, 17 de enero de 2010

El Ayuntamiento de Zaragoza celebra hoy el Día de la Cultura Gitana


12-01-2010Por noveno año consecutivo, se organiza este acto que incluye el tratamiento de asuntos relacionados con la cultura gitana como reconocimiento y promoción de la diversidad, con la colaboración de la Asociación de Promoción Gitana, la Federación de Asociaciones Gitanas de Aragón y la Fundación Secretariado Gitano.
Además de la Asociación Cultural A Bajañí-La Guitarra, la Asociación Músicos de Hoy, la Asociación Amiga y la Coordinadora de Minorías Étnicas de Aragón "Cometa".
Así, se desarrollarán varios actos como la presentación de una pancarta conmemorativa del día de la entrada del pueblo gitano en Aragón, una exposición de pintura figurativa y un taller de cestería.
También se proyectarán los audiovisuales "Nevimata" -que en la lengua milenaria gitana significa "noticia"- y "Gitanas hoy" y se organizará una actuación musical a cargo de Chapi.
Una degustación gastronómica de guiso de pisto con costilla y brazo de gitano con moscatel y la actuación musical de Tejedor, que presenta su disco "Nostalgia", con la colaboración de Músicos de Hoy, completan la jornada.
El Día de la Cultura Gitana viene a recordar los 583 años de convivencia en Zaragoza de ambas culturas, desde que el 12 de enero de 1425 el rey Alfonso V concedió al pueblo gitano un salvoconducto para estar y recorrer las tierras de la Corona de Aragón. EFE

domingo, 27 de septiembre de 2009

ASPERONES

MÁLAGA http://www.diariosur.es/20090927/malaga/saquen-aqui-como-20090927.html

«Que nos saquen de aquí como sea»

Llevan años prometiéndoles un lugar mejor para vivir. Pero lo que empezó siendo un enclave provisional se ha convertido en su hogar. Ahora, el proyecto para construirel macrohospital en Los Asperones reaviva el debate sobre su desmantelamiento


Málaga Municipios laopinióndemalaga.es » Málaga Noticia anterior Noticia siguiente Conflicto entre vecinos y familias gitanas Cuevas Bajas

L. SÁNCHEZ / B. GALLARDO C. BAJAS "No deberíamos pagar justos por pecadores". Las palabras de Salvador Romero, el gitano de mayor edad de la comunidad que reside desde hace 30 años en el municipio malagueño de Cuevas Bajas suenan contundentes. En su rostro se vislumbra además el desconcierto, después de comprobar la reacción de "reproche" que en apenas 24 horas un pueblo entero les ha transmitido en forma de concentraciones diarias delante de sus casas, tras los últimos acontecimientos de robos y peleas en el municipio, y en los que se señala como presuntos culpables a un par de jóvenes de etnia gitana.

El polvorín de Cuevas Bajas saltó esta semana en medio de la confusión vecinal. Aunque ya era de esperar algo parecido. La noticia corrió, nunca mejor dicho, como la pólvora. "Los gitanos le han pegado al hijo de Teresa, de 16 años", se decían unos a otros, mientras reunían firmas para pedir más seguridad en el pueblo, y evitar que personas de "mala fe" sigan entrándoles en sus casas para robar, incluso a plena luz del día.

"No somos un pueblo racista, por Dios, nos da igual que sean blancos, negros o en este caso gitanos. Lo que no queremos es que nos roben, y menos que peguen a nuestros hijos", comentaban en medio de la concentración organizada en la plaza central del pueblo para protestar por lo sucedido una vecina, quien confiesa haber sufrido hace unos meses el "misterioso" robo de tres botellas de aceite de oliva.

Las puertas están cerradas desde haces meses a ´cal y canto´, en un pueblo donde los más antiguos recuerdan dormir con la entrada principal abierta durante el verano. "El fresquito entraba mejor así. Ahora ya no nos atrevemos", continuaba en un bar ubicado junto a la citada plaza un jubilado, quien durante esta semana no ha dudado en asistir a las concentraciones de protesta organizadas cada tarde frente a las casas donde viven los gitanos, ubicadas en una zona del pueblo conocida popularmente como ´El Barrio´.
Concentraciones. A pesar de los lamentos, algunos vecinos no dudaron en lanzar piedras contra las ventanas de los hogares de los gitanos. La situación no ha llegado a mayores por la presencia de hasta ocho patrullas de la Guardia Civil en los días más intensos de las movilizaciones vecinales.

"No es justo que tengamos que aguantar esto cuando se sabe quienes han robado y quienes han creado follones. Yo, por la seguridad de mis hijos soy capaz de todo, así que mejor que se marchen, por favor, para que no llegue esto a una desgracia", lamentaba Romero, erigido como patriarca de la comunidad gitana que reside en Cuevas Bajas por ser el vecino de mayor edad, 67 años.

La polémica además adquiere un matiz sorprendente si se da crédito a los insistentes rumores de un pueblo de apenas 1.500 habitantes –todos allí se conocen– que apuntan como una de las verdaderas causas del conflicto a robos por parte de los gitanos de plantas de marihuana pertenecientes a algunos vecinos del pueblo.

"¿Y ahora quién vende droga? Aquí no somos todos ni tan buenos ni tan malos", continuaba Carmen, una hija de Romero de 14 años.

Gobierno local. El alcalde, Manuel Jesús Ginés, se muestra tajante ante afirmaciones de éste calado. "No se puede permitir que nadie, bajo su libre albedrío, entre en la casa de nadie sin su consentimiento. Hacer ese tipo de denuncias sin pruebas es muy fácil, pero los hechos están ahí. Hay que volver a recuperar la normalidad en este pueblo, y luchar por evitar peleas como las de esta semana", enfatizó el regidor, quien ha solicitado a la Subdelegación del Gobierno en Málaga poner en valor el antiguo cuartel de la Guardia Civil del municipio, que fue clausurado hace un años en favor de un puesto auxiliar.

Mientras tanto, las patrullas de la Guardia Civil –procedentes en su mayor parte de Villanueva del Trabuco y Antequera– han disminuido su presencia en la localidad de forma progresiva. Han pasado siete días desde la pelea que enfrentó a jóvenes pertenecientes a dos colectivos sociales tan distintos, pero condenados a entenderse por residir, desde hace más de tres décadas, bajo un mismo ´techo´. "Y no me voy a marchar de mi pueblo natal por nadie", enfatizaba Antonio, un vecino agricultor de Cuevas Bajas que se muestra confuso, a su vez, por la dimensión nacional que ha adquirido este altercado.

¿Normalidad?

El primer edil trata, en todo momento, de quitarle hierro al asunto. Bajo la sensación de que la situación los ha desbordado, el propósito de la administración local y de los agentes de seguridad presentes en el municipio pasa por evitar que se sucedan nuevas concentraciones en el barrio donde residen los gitanos.

"¿Pero que pasará cuándo vuelvan los que sabemos que han creado mal rollo en este pueblo? La gente está muy quemada, y no es para menos". María, una ama de casa de 45 años, con dos hijos que no superan los veinte años, no oculta su miedo. Las miradas se detienen, cada día en ´El Barrio´. Los coches de la Guardia Civil no paran de circular por las angostas calles de un pueblo, que hasta ahora era casi sólo conocido por su fiesta gastronómica de la zanahoria morá, un tipo de cultivo que sólo se localiza en este pueblo malagueño, de adopción cordobés por su proximidad a esta provincia.

Todo el mundo se saluda al cruzarse por la calle. "Aquí se vive muy bien, esto ha sido puntual", concluye otro cueveño.

miércoles, 29 de julio de 2009

Un chiringuito de Almería cobraba por entrar a personas gitanas

La Junta de Andalucía lo ha clausurado cautelarmente.

ELPLURAL/ANDALUCIA

Prácticas de racismo o cuando menos de discriminación a la etnia gitana, es lo que se desprende del cierro del chiringuito de playa “Garfield”, clausurado por la Junta de Andalucía al existir denuncias contra éste. El establecimiento ubicado en la playa del municipio almeriense de Adra, cerró ayer sus puertas al ordenar su clausura la administración autonómica por una denuncia por discriminación racial que data del 4 de junio. El local permanecerá cerrado cautelarmente hasta que resuelvan las circunstancias que motivaron su clausura

Todo comenzó en Mayo pasado cuando un grupo de personas de etnia gitana, expuso ante un colectivo cultural que trabaja por la integración social y la convivencia que se le había prohibido el paso al chiringuito. Más grave aún resulta la queja expresada también a esta Asociación, El Callí Abderitano, en el sentido de que otras veces para poder acceder a este chiringuito se les había puesto como condición el pago de una entrada, algo inaudito en los chiringuitos de playa. En concreto, personas de etnia gitana se vieron obligados a abonar 20 euros, frente al resto de clientes, que como es normal, entraban gratis.

9 reclamaciones
La Asociación Cultural “El Callí Abderitano, para corroborar la verosimilitud de las denuncias formuladas, envió a dos miembros de su colectivo a comprobarlo “per se” e interpusieron nueve reclamaciones administrativas y una penal. Para Juan Torres, presidente de la Federación Andaluza de Gitanos de Almería, situaciones similares se vienen repitiendo en otros pueblos de la provincia".

miércoles, 15 de julio de 2009

La Xunta compromete una solución a corto plazo para los realojos de O Vao en Caritel

ARACELI SILVA - PONTEVEDRA farodevigo.es » Portada de Pontevedra
Los alcaldes de Ponte Caldelas y Poio realizaron una primera toma de contacto con los nuevos responsables del gobierno autonómico para buscar una solución al conflicto

Los regidores locales de Poio, Luciano Sobral, y de Ponte Caldelas, Perfecto Rodríguez, mantuvieron ayer su primera reunión con los responsables del Instituto Galego de Vivenda e Solo y de la Secretaría Xeral de Benestar de la Xunta de Galicia para negociar una solución al realojo de las dos familias gitanas que residen en Caritel, procedentes del poblado de O Vao. Los representantes del gobierno autonómico se comprometieron a colaborar en la búsqueda de una solución a corto plazo para la reubicación de las familias, una vez que una sentencia judicial estableció la ilegalidad del contrato de alquiler por el que el concello de Poio realojó a los gitanos en Caritel.De esta manera, está previsto que la próxima reunión tenga lugar a finales de julio o principios de agosto, en función de la disponibilidad de agenda todas las partes implicadas. A partir de ahí se organizarán sucesivos encuentros para encontrar una solución lo antes posible. "Non queremos que o conflito se enciste para evitar que haxa máis conflitividade social", explicó Rodríguez, en alusión al rechazo de los vecinos del lugar de Caritel, donde todavía residen las familias gitanas.Luciano Sobral definió el encuentro como "unha primeira toma de contacto para analizar as posibles alternativas para este problema". Los alcaldes presentaron a los responsables autonómicos las propuestas que hasta el momento se han barajado, entre ellas el traslado de las familias al poblado de transición que el Concello de Poio habilitó en O Vao como medida previa a una ubicación definitiva; la disponibilidad de una vivienda social; o la inclusión de los realojados en una bolsa de alquiler. "De momento, na Xunta non se decantaron por ningunha alternativa. A nós a que máis nos gustaría sería que tivesen acceso a unha vivenda de protección oficial pero os responsables da Xunta dixéronnos que isto só sería factible se se levara a cabo dentro do territorio de Poio e esto, a día de hoxe non é factible", manifestó Sobral, al tiempo que reconoció que la opción del poblado de transición es la "menos traumática", puesto que es la única que evita el traslado de los gitanos a otro municipio.Tal y como recordaron ayer los responsables municipales, la alternativa del poblado de transición pasaría por realizar una permuta con la Xunta de Galicia, de tal manera que la Administración local de Poio entregaría al gobierno autonómico la casa que compró en Caritel a cambio de que financiara la construcción de dos viviendas modulares en el poblado de transición. "Isto tamén esixe un acordo coas familias afectadas, que xa teñen manifestado o seu beneplácito sempre e cando se lle garantice unha ubicación definitiva", añadió Sobral. Ambos regidores aprovecharon el encuentro, que se prolongó durante dos horas, para poner a disposición de los responsables de la Xunta toda la documentación que poseen, "de tal maneira que consideramos que os responsables autonómicos teñen unha visión amplia de como está este proceso".El anterior gobierno autonómico había creado una mesa de negociación que también contaba con la participación de representantes vecinales de Caritel y del Pueblo Gitano, para buscar una salida al conflicto. Sin embargo, en el encuentro mantenido ayer no se abordó la posibilidad de dar continuidad a esta herramienta de diálogo. "A verdade é que non se sacou este tema, pero non parece que teñan intención de retomar esta liña de traballo",manifestó Sobral. Por otro lado, los alcaldes se interesaron por la línea de trabajo por la que apuesta la Xunta para erradicar el chabolismo de todos los municipios que registran este problema. "La situación más urgente es la de las familias de Caritel, debido a la existencia de una sentencia judicial y de una conflictividad social con los vecinos de la localidad . Una vez que esto quede solucionado, se trabajará en una alternativa para el chabolismo", subrayó el regidor de Ponte Caldelas.Por su parte, Luciano Sobral manifestó que en O Vao residen unos 186 gitanos, por lo que el problema trasciende a las dos familias realojadas en Caritel. "O novo equipo de goberno autonómico aposta por apoiar a compra directa de vivendas por parte das persoas que residen nas chabolas. Acordamos continuar traballando unha vez se teña aclarado este conflicto coa localidade de Ponte caldelas para bucar unha solución máis global", concluyó.

sábado, 21 de febrero de 2009

Punjab avala que los gitanos de Santa Cruz realojados en 2007 están ya ´integrados´

El Ayuntamiento de Castelló y la Fundación Punjab hicieron ayer balance de la medida que en mayo de 2007 supuso el realojo de 41 familias de etnia gitana del gueto de la calle Santa Cruz de Tenerife y subrayaron que todas las personas reubicadas están viviendo "perfectamente integradas y con normalidad". Así lo confirmó el presidente de la Fundación Punjab, Enrique Giménez, quien explicó que la diseminación de estas familias está facilitando su integración. "Cinco familias gitanas no se entienden facilmente, pero una familia gitana con otras cinco sí se entiende. Hay una cierta ignorancia -no diré racismo- que hace que inicialmente no suele haber muy buena acogida a estas familias gitanas. Por eso hacemos un seguimiento para dar confianza al vecindario y para ayudar a que las familias gitanas se integren de forma normalizada a través de medidadores y de otros recursos como los talleres de empleo". La concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento de Castelló y el Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA) completaron en mayo de 2007 el traslado de 41 familias de etnia gitana de la calle Santa Cruz de Tenerife con el objetivo de diseminar los conflictos de convivencia de este gueto marginal ubicado en las inmediaciones de la estación de RenfeLa concejalía de Bienestar Social en la primavera de 2005 en respuesta a decenas de protestas vecinales. En aquella fecha habían alcanzado un punto álgido las quejas sobre el comportamiento de los miembros de este colectivo, que en 1982 recibieron una vivienda social gratuita con motivo del realojo del antiguo Grupo Matadero. La entrega de estos pisos no quedó condicionada al pago de ningún tipo de contraprestación económica ni al cumplimiento de normas mínimas de convivencia. Tampoco se exigió la participación de las familias en planes de integración en el ámbito social y laboral. Dos décadas después, el resultado era uno de los barrios marginales más conflictivos de la ciudad. Amenazas, objetos lanzados por la ventana, degradación de los edificios, puertas y mobiliario desmantelados, absentismo escolar, insultos, incumplimiento de las normas de convivencia, ocupación abusiva de la calle... Son algunos de los argumentos que habían motivado centenares de protestas vecinales durante 26 años. Ahora, el gueto se diluye en favor de la convivencia.

lunes, 16 de febrero de 2009

Un grupo de casi 70 jóvenes gitanas visita la Asamblea de Extremadura y muestra su interés por la vida política

MÉRIDA, 16 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un grupo formado por casi 70 jóvenes gitanas, provenientes de Mérida, Badajoz y de la localidad pacense de Villafranca de los Barros, visitó hoy la Asamblea de Extremadura en la capital extremeña con la intención de conocer sus instalaciones y estructura.
El colectivo fue recibido por la secretaria primera del Parlamento extremeño, Emilia Guijarro, y por el diputado de etnia gitana Francisco Saavedra, quienes fueron los anfitriones del recorrido durante el que las visitantes mostraron su interés por la vida política de la mujer en la comunidad autónoma.
Según recoge un comunicado remitido hoy por la Asamblea extremeña, la visita de este grupo forma parte de la iniciativa de la Federación 'Conciencia Gitana' de Extremadura (Fecogex), cuyo objetivo es promover el conocimiento de la Cámara regional y de las leyes de la región entre las mujeres de esta etnia.
Al término del recorrido, el técnico de Fecogex Emilio Santos explicó que esta visita ha sido realizada "por voluntad propia" de las jóvenes gitanas. "Ellas son las que han pedido venir al Parlamento regional, porque la mujer gitana quiere estar presente, que se cuente con ella y lo reclama", afirmó.
En palabras de Santos, las jóvenes de etnia gitana están "preocupadas por su trabajo, su formación y la de sus hijos, por eso están empezando a interesarse por la política" y están "reclamando" tener presencia donde "antes no tenían".
A su parecer, la visita de hoy a la Asamblea de Extremadura es "sumamente importante" porque supone "un punto de encuentro espontáneo que puede dar lugar en un futuro a una reunión de todos los gitanos extremeños y todas sus asociaciones", concluyó.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Mujeres Gitanas Universitarias ve "intolerable" que se extienda a todo un grupo social acciones individuales

Jaén.- Mujeres Gitanas Universitarias ve "intolerable" que se extienda a todo un grupo social acciones individuales

JAÉN, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Mujeres Gitanas Universitarias de Andalucía, Amuradi, expresó hoy su "más firme condena" ante los acontecimientos que "se están produciendo en la localidad jiennense de Castellar contra sus vecinos gitanos", al tiempo que tachó de "intolerable" el hecho de "que se sigan haciendo extensivas las acciones de las personas individuales a todo un grupo social".

A juicio de esta asociación si se producen conflictos con un determinado grupo de personas que incurre en un delito se habrán de emprender las acciones legales pertinentes para que la justicia actúe sobre ellas y que ha de ser la ley la que emita el veredicto final, pero que "en ningún caso se puede tolerar que se responsabilice oque se culpabilice a todo un grupo utilizando como único argumento su pertenencia étnica".

En esta misma línea, recalcó, a través de un comunicado, que los comportamientos delictivos "no están jamás vinculados ni con una cuestión cultural, ni con una cuestión genética, ni mucho menos, con una cuestión de etnia" y subrayó que a la vista está que existen muchos gitanos que conviven como ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho en el país.

Amuradi, entidad federada a la Federación Andaluza de Mujeres Gitanas, Fakali, recalcó que ambas organizaciones trabajan por la causa gitana y que realizan una labor de difusión de la cultura y de los valores positivos de las personas gitanas "con el fin de que no se produzcan brotes de índole racista como los producidos en Castellar", si bien lamentó que sus "esfuerzos quedan mermados" si no cuenta con el apoyo y la implicación constante de los representantes políticos de la ciudadanía española.

Por ello, instó "encarecidamente" a los poderes públicos para que tomen cartas en este asunto y habiliten medidas urgentes "lo suficientemente categóricas como para evitar que este hecho alcance dimensiones incontrolables así como para impedir que casos como el de Castellar no se vuelvan a repetir nunca más".

Al respecto, advirtió de que consentir que se celebren manifestaciones como la prevista para el próximo sábado "no hacen sino avivar aún más las llamadas del racismo y de la xenofobia hacia la sociedad gitana" y, ante ello, hizo un llamamiento a la sociedad en general: "No queremos perder la oportunidad de invitar a la ciudadanía a que abra sus ojos para conocer a la sociedad gitana, una comunidad diversa, una comunidad repleta de valores; como el paso crucial hacia la verdadera modernización de nuestra tierra, Andalucía, hacia la modernización de nuestros aspectos humanos y de nuestros aspectos sociales".


sábado, 11 de octubre de 2008

Pascual Borja «Los estudios harán a los gitanos un pueblo libre»

Sábado, 11/10/08. 20minutos.es

Pascual Borja «Los estudios harán a los gitanos un pueblo libre»

UNAI ETXEBARRIA. 10.07.2006
Pascual Borja «Los estudios harán a los gitanos un pueblo libre»
Además de ingeniero informático es el responsable del Consejo para la promoción integral y participación social del Pueblo Gitano en el País Vasco

Él se alegró de que Miguel de Cervantes se quedara manco, porque llamaba a los gitanos hijos de ladrones. Esto es una broma; la dice Pascual Borja, que es gitano, ingeniero informático, y que ahora trabaja por que su etnia estudie para en el futuro ser más libre.

Lo que no es una broma, sino un error, es comprender la cultura de este país sin entender la cultura gitana, que lleva aquí cinco siglos, dice. Pascual Borja, que ahora tiene 24 años, cursó estudios superiores cuando ningún gitano lo hacía. Ahora, cada vez son más en el colegio, pero cuando Pascual estudiaba, todas las referencias a los gitanos en el aula eran negativas. «Que ¿qué hago aquí -tuvo que responder- llevo aquí 500 años», recuerda.

Le da pena que los gitanos sepan tanto de los payos, y tan poco los payos de los gitanos. «El 80% de nuestra formación viene de la sociedad no gitana». Y, ¿qué puede aportar la cultura gitana a la sociedad paya? «Por ejemplo, el respeto a los mayores». Una respuesta bien traída, cuando uno de los problemas más sonados en la escuela es la falta de autoridad del profesor, y uno de los valores gitanos más férreos es el respeto a los mayores.

En casa no le apoyaron en sus estudios; le empujaron, cuenta. Pero no en todo los hogares gitanos hay eso. Hacer una inversión a 15 años vista es difícil para un pueblo que lleva 5 siglos viajando y viviendo al día. Es una cuestión de supervivencia. «Necesito a mis hijos trabajando ahora, tengo muchas necesidades», le responden los padres.

Él ahora trabaja por que los gitanos estudien. Les dará herramientas para la vida, eso lo tiene claro. Podrán elegir qué ser en el futuro, cuando cada vez son más complicados los oficios gitanos, como la venta ambulante. No tendrán que acabar cogiendo los trabajos que la sociedad deshecha, y serán más libres.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Cardenal Martino: “Los gitanos son una riqueza para la Iglesia y para la sociedad”

La Santa Sede y los obispos alemanes inauguran un congreso mundial sobre pastoral gitana
Cardenal Martino: “Los gitanos son una riqueza para la Iglesia y para la sociedad”

CIUDAD DEL VATICANO, lunes 1 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Hoy se ha inaugurado en Freising (Alemania) el sexto congreso mundial de Pastoral Gitana, que durará hasta el próximo día 4 de septiembre.

El congreso, que reúne a responsables y agentes de la pastoral gitana de todo el mundo, está organizado por el Consejo Pontificio para la Pastoral de Migrantes e Itinerantes, en colaboración con la Conferencia Episcopal alemana.

En su saludo de bienvenida a los participantes en el congreso, el cardenal Martino explicó el lema elegido, "Los gitanos jóvenes en la Iglesia y en la sociedad". "A vosotros este congreso os reserva un puesto privilegiado, en cuanto que os considera una riqueza para la Iglesia y para la sociedad".

El cardenal Martino recordó que tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI han insistido en la importancia de los jóvenes para la Iglesia y para la sociedad: " la Iglesia tiene necesidad de vuestro idealismo y de vuestra generosidad, de la fe joven" (mensaje a los jóvenes en Sydney).

Según el prelado, entre los problemas que deben afrontar hoy los jóvenes gitanos destacan las "precarias condiciones de vida y falta de oportunidades de formación y de trabajo", lo que provoca muchos sentimientos de "desarraigo y desigualdad", así como la "pérdida de confianza en sí mismos, en la familia, en las instituciones políticas, jurídicas y educativas, tanto sociales como eclesiales".

Ante esta situación de discriminación, añade el purpurado, "la Iglesia no puede quedarse indiferente", sino que "todos los cristianos deben asumir sus propias responsabilidades sobre el respeto a la dignidad y los derechos de todo ser humano".

Especialmente "toca a los gobiernos y a los organismos internacionales proteger la dignidad y la identidad de todo ser humano y de la humanidad entera", añadió.

Éste fue el principal llamamiento del Congreso de Pastoral Gitana celebrado en Budapest (2003), tanto a los Gobiernos como a los medios de comunicación.

El cardenal Martino constata que, a pesar de que hay actualmente "una considerable apertura e interés hacia las poblaciones gitanas por parte de organizaciones internacionales y nacionales", sin embargo "asistimos a una cierta inflexibilidad y posturas ambiguas por parte de algunos Gobiernos, que no podemos dejar de deplorar".

El congreso inaugurado hoy, explicó el presidente del Consejo Pontificio para las Migraciones, deberá servir para "renovar nuestro empeño y nuestra voluntad de servir al prójimo con caridad y con amor".

"Es nuestro deseo buscar con vosotros las respuestas a las preguntas que tenéis en el corazón, sobre el sentido de la vida y de la existencia, sobre la relación con Dios, con los demás y con la naturaleza, sobre el porqué el desprecio al hombre y el vilipendio de su dignidad, a pesar de tantas declaraciones que confirman sus derechos", añadió.

miércoles, 27 de agosto de 2008

NIÓN ROMANÍ TACHA DE "RACISTA" AL PARTIDO NACIONAL CHECO

NIÓN ROMANÍ TACHA DE "RACISTA" AL PARTIDO NACIONAL CHECO POR QUERER EXPULSAR A LOS GITANOS DEL PAÍS

SERVIMEDIA



MADRID, 27-AGO-2008

El vicepresidente de Unión Romaní, Antonio Torres, tachó hoy de "racista" y "xenófobo" el anuncio del Partido Nacional checo de pagar el billete de avión a los gitanos para que abandonen el país.

Torres declaró a Servimedia que ese anuncio "está fuera de lugar" y expresó su confianza en que la comunidad gitana en la República Checa haga caso omiso a esa propuesta.

El vicepresidente de la Unión Romaní dijo que el Partido Nacional checo "es tan racista, que quiere quitarse de enmedio a los gitanos, para decir en las próximas elecciones al Parlamento checo que nosotros conseguimos que los gitanos se marcharan".

"Esta actitud de 'yo le pago a usted para que se marche' es racista; Quitarte de enmedio a un grupo de población es xenófobo y racista", recalcó.

lunes, 21 de abril de 2008

miércoles, 2 de abril de 2008

El fiscal vuelve a pedir cárcel para el alcalde por los ataques a los gitanos

Solicita un año y nueve meses de prisión por delitos de desórdenes y daños, mientras que la acusación particular reclama un año de internamiento penitenciario por manifestación ilegalC. Sáez / Huelva Actualizado 02.04.2008

Un año y nueve meses de prisión solicitó ayer el fiscal para el alcalde de Cortegana, Antonio Marín, así como para los otros doce acusados de los incidentes contra la comunidad gitana que se registraron en Cortegana en el transcurso de una manifestación organizada por el Ayuntamiento tras el asesinato de Mateo Vázquez. El fiscal elevó así a definitiva su petición para los trece imputados, y solicitó igualmente por el delito de daños la pena de un multa de 18 meses, a razón de seis euros por cada cuota diaria y con una responsabilidad personal subsiadiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas diarias impagadas para los acusados, salvo para el alcalde, y responsabilidad subsidiaria para el Ayuntamiento.La acusación particular introdujo ciertas modificaciones a su petición inicial y retiró los cargos contra I.R.M., al no quedar acreditada su participación en los hechos, redujo a dos años de prisión su solicitud para I.L.C. y M.J.P. por un supuesto delito de provocación al odio racial y solicitó un año de cárcel para el alcalde por un presunto delito de manifestación ilegal. Para el resto de los acusado reclamó tres años de cárcel también por delitos de provocación al odio racial, manifestación ilegal y daños, y otros dos años por un delito de amenazas a la minoría étnica gitana. También les considera autores de un falta de injurias contra los agentes de la Guardia Civil por que pidió un multa de treinta días a razón de tres euros, además de las indemnizaciones de las cantidades acreditadas por los daños. La defensa solicitó la libre absolución.
La sala de vistas de la Audiencia acogió ayer la segunda sesión del juicio contra los acusados de presuntos delitos de desórdenes público y otro continuado de daños durante los altercados ocurridos en el barrio de Las Eritas, sesión en la que declararon más de treinta testigos entre concejales o ex concejales del Ayuntamiento corteganés, vecinos de la localidad, participantes en la manifestación, afectados y agentes del Instituto Armado.Itinerario sí, itinerario no. Había o no un recorrido establecido que después desembocó en Las Eritas. Responder y aclarar está cuestión copó buena parte del juicio. Conforme los testigos fueron prestando declaración quedaron determinadas dos posturas. Por una parte, los concejales de IU no expresaron ninguna duda de que la manifestación debía discurrir, como acordó la junta de portavoces municipales, entre la plaza de la Constitución y la de la Esperanza; y por otra los ediles del PSOE que llegaron hasta las Eritas mantuvieron que nadie ni en ningún momento dio orden alguna de que la marcha no podía continuar y debía detenerse en un punto concreto.A este argumento se sumaron otros testigos que también siguieron la marcha hasta el lugar donde se produjeron los ataques contra los gitanos. Eso sí, en este punto, la mayoría de ellos señalaron que no tuvieron conocimiento de los altercados porque cuando se registraron encabezaban la manifestación y se encontraban a cierta distancia, aunque si habían reclamado la mediación de algunos de ellos para contener las supuestas agresiones que protagonizaba un grupo que se había rezagado. A preguntas de los letrados, la mayoría de ellos tampoco escucharon durante el recorrido gritos de tintes racistas del tipo "gitanos asesino" "salid os vamos a matar" y en cualquier sólo consignas como "asesinos", "justicia", "seguridad".¿Cuál fue el motivo que condujo al grupo de manifestantes a trasladarse a Las Eritas? Algunos testigos apuntaron a la propia inercia, la mala organización, el descontrol y otros sólo a la intención de dejar patente el clima de inseguridad que vivía el pueblo y que se reflejaba en una nueva muerte violenta a manos de miembros de la etnia gitana. Sin embargo, alguno fue más allá y llegó a asegurar que el motivo de trasladarse a Las Eritas fue porque los payos estaban literalmente acosados por los gitanos. Quiso poner un ejemplo que había experimentado personalmente pero el juez no se lo permitió. Era suficiente con lo que había declarado.En cualquier caso muchos de los testigos indicaron que en algún momento pensaron que la autoridad o las fuerzas del orden público pararían la marcha y reprocharon de alguna forma que la Guardia Civil cortara el tráfico y les permitiera atravesar la carretera para dirigirse al barrio donde viven gitanos y también payos como era intención de los manifestantes.En la sesión matinal, también prestó declaración un agente de la Instituto Armado que ratificó el testimonio que había aportado durante la instrucción del caso en la cual reconoció que buena parte de los trece acusados, a excepción del alcalde, participaron en los ataques lanzando piedras contra las viviendas del colectivo gitano, arrancaron una farola y volcaron un remolque para transportar caballos. El agente declaró también haber sentido miedo y que gracias a la intervención de la Guardia Civil no se produjeron males mayores porque la intención de los manifestantes era entrar en las casas de los gitanos. La vista concluyó con la lectura de los informes.

martes, 22 de enero de 2008

Junta y Ayuntamientos, incapaces de acabar con los guetos del área metropolitana

N. PÉREZ/ A. MALLADO/ A. BACA
abc.es 22/01/08 SEVILLA
La Junta de Andalucía, que impulsó en su día el Plan de Barriadas Marginales y que es competente en el realojo de áreas chabolistas, no ha podido erradicar en las últimas décadas distintas zonas marginales del área metropolitana. Los ayuntamientos de la Gran Sevilla tienen entre sus asuntos pendientes la mejora de barrios y zonas marginales o con alto riesgo de marginalidad, como para la capital son el Vacie y las Vegas. Tienen planes, generalmente de formación y reurbanización, muy lejos del que se ha definido para el Polígono Sur, pero hace falta mucho más. Éste es un retrato de la marginalidad en el área metropolitana.
Dos Hermanas

Raro es el municipio de la provincia que supera los 30.000 habitantes en el que no hay una zona marginal, aunque sólo sea una fila de calles apartadas a un extremo de la ciudad. Dos Hermanas apila al sur los barrios más desfavorecidos: del Cerro Blanco a Los Puntales. Fue refugio de Eleuterio Sánchez cuando era «El Lute», y sus calles arrastran el sanbenito del tráfico de droga y la delincuencia. Muchos hablan de que las administraciones han dejado crecer este gueto por «puro interés», mientras que otros advierten de que la fama, criada a pulso en las décadas pasadas, empobrece aún más el lugar donde nacieron. Cristóbal, de 57 años, dice que ha visto el devenir de una de las partes más duras de la zona, Los Montecillos. Era un chaval cuando llegó y aún echa de menos una convivencia «real» entre algunos vecinos de etnia gitana que invaden aceras concretas del Sur y los residentes «de toda la vida, familias modestas y trabajadoras». Pide que se les exija «el cumplimiento de las leyes» a base de «enseñarlos a convivir». «Hay vecinos que no ponen de su parte y esto dificulta el entendimiento. Deben saber que no pueden hacer candelas en la calle ni festejos en los acerados donde dejan los restos», apunta un vecino en la calle El Arenoso. Y es que al pisar las losetas que llegan a los portales, uno ve precisamente esos vestigios de fogatas nocturnas en unos muros que resisten a duras penas. Bancos derruidos, paredes y balcones agrietados, azulejos desechos, y forraje de altura. A los pocos metros, aparece una especie de estercolero que se ajusta a un panorama sañudo de marcos de puertas desgarradas de cuajo en los que incluso ha desaparecido el número. Una pintada de spray hace ver que es el bloque 6. Sentado junto a una «litrona», permanece un hombre en los bajos del edificio, rodeado de niños que juegan a subirse por las rejas de la ventana. «Hace poco más de un mes —recuerda una vecina—, chavales de 12 años, dispararon con escopetas de plomillos a cualquiera que pasara por aquí. Hay un problema de control sobre los menores, y muchos están en la calle y no en el colegio».
El panorama del Sur divide a los barrios, entre los que defienden un clima de avenencia no dado hasta el momento, con una bajada considerable de vandalismo, y aquellos que se resignan por considerar el problema «una fatalidad histórica» que les ha tocado vivir. Sea como fuere, se siente, in situ, un desasosiego generalizado. «Somos los más olvidados de Dos Hermanas. Se han llevado dos años para hacer poco más de un kilómetro de vial, tramito por tramito, y han derrochado en otras zonas, tirando para el norte, donde los bulevares se construyen más rápido. Hemos pedido un cuartelillo, pero aquí se hacen polígonos y no viviendas, sólo se anuncian mejoras en elecciones», comenta un vecino mientras, para evitar sospecha, dice que no milita en ningún partido».
En los últimos meses, la inquietud la trae la inmigración. «Vienen sobre todo de países sudamericanos y llegan desorientados e indocumentados», dicen. La casuística que siguen del alquiler, da que habla. «Uno arrienda un piso por 400 euros, por mucho menos en los bloques peores de Los Montecillos, y a su vez, alquila a otros las habitaciones para compartir gastos. Se juntan ciento y la madre», advierten.
Infraviviendas de los 80
Pocas «infraviviendas» de Los Montecillos, siguen siendo de los primeros adjudicatarios que llegaron al barrio a principios de los 80. Algunas viviendas sociales, afirman, hasta se han vendido por contrato privado. Se quejan de que, «aunque algunas reparaciones se han hecho», no se ha intervenido «en profundidad» en los pisos de régimen protegido, propiedad del Ayuntamiento, y tampoco en los que figuran en régimen de alquiler desde hace más de 20 años, pese haberlo demandado. La nueva promoción de 92 viviendas de la calle Torre Doña María, asoma su cerco de alambradas de púas y contrasta con las pintadas que tachan los bloques desde Las Botijas hasta Meñaca. Al final de la calle, un mastodóntico velódromo municipal de vanguardia choca con la fila de casas humildes de Ibarburu. Desde la calle Serrana, se destapa la otra cara del Sur. Es el Cerro Blanco, reconocido por sus negocios de narcotráfico y operaciones antidroga entre clanes de etnia gitana. Operan en los aledaños y disponen de enlaces con la capital hispalense, principalmente en las Tres Mil, e incluso con grupos internacionales, según los resultados de las últimas detenciones policiales.
Dos niños juegan sobre montañas de arena y escombros. Un columpio oxidado aguanta en un descampado. Son poco más de las seis de la tarde y las familias ya han encendido las hogueras en mitad de unas calzadas que hacen suyas. Otros permanecen en los corralones, casas enfoscadas sin terminar. Dos galgos están amarrados en un sofá, donde tres jóvenes miran un pequeño televisor. «Pásame la carne primo, que esto ya está», grita una mujer entre la humareda de una barbacoa improvisada en plena calle. En una pared próxima se lee, paradójicamente, «no echar basura en el suelo».
Entre el bien y el mal
Bajando, se alcanza El Chaparral. Como la Costa del Sol, actúa como barrera, pero su situación nada tiene que ver con el resto. Familias trabajadoras de clase media viven en el límite «entre el bien y el mal». Son el paso hacia el foco del conflicto. Ya han reiterado la falta de medios policiales, sobre todo de noche.
Bien es verdad, que la vecindad percibe mejoras desde que la Oficina Municipal para la Zona Sur está operativa. «Se está haciendo mucho por las mujeres gitanas y los jóvenes que antes estaban en la calle y hoy tienen algún trabajo», reconocen los vecinos, pese a que las iniciativas «llegan con años de retraso».
El Ayuntamiento de Dos Hermanas, que siempre ha pedido que no se estigmatice la zona para evitar comparaciones con el Polígono Sur de la capital, viene trabajando en la elaboración de un Plan Integral desde hace más de un año. LLeva retraso, aunque la coordinadora, Mercedes Cordero, apuesta por un futuro en convivencia. pues desde que «los payos han emparentado con los gitanos», bien por vínculos matrimoniales o por conctato en los talleres municipales, la cosa va a mejor.
El Foro del Sur
La Plataforma Cívica «Dos Hermanas Sur» tiene su propio análisis. Conscientes de la transformación de sus barrios —Costa del Sol, Los Montecillos, Cerro Blanco, Ibarburu, El Chaparral, Miravalle y La Jarana, donde residen casi 25.000 personas—, aplauden que, en los últimos cinco años, la dinámica de la marginalidad y el enfrentamiento, haya dado paso a la integración social. Aún así, alertan de que queda mucho por hacer.
En un estudio reciente del centro de salud, se detectó que un 31% de las mujeres había abortado voluntariamente, y que la mitad lo había hecho más de una vez. Se revela además que un 54% de los niños no estaba bien vacunado, y que el absentismo escolar y las dificultades educativas en algunos centros siguen siendo altas. Consideran que la inserción socio-laboral de los jóvenes requiere «un esfuerzo sostenido y común» y que los contratos «cíclicos» que aporta el Ayuntamiento se están convirtiendo para algunas familias en una medida «asistencialista perpetuadora de marginación» que no favorece su incorporación al mercado laboral.
Alcalá: Rabesa y el Castillo
Cualquier alcalareño adjudicaría la condición de zona con problemas de marginalidad a dos barrios de la ciudad claramente delimitados en su entramado urbano: Rabesa y el Castillo (también conocido como San Miguel). Ambas zonas comparten apuntes comunes en su listado de problemas: drogas, desempleo, bajo nivel económico y formativo o condiciones deficitarias de las viviendas y en la dotación urbana. Pero también tienen problemas propios, muchos de ellos desde hace décadas. En ambos casos se plantean soluciones desde la administración local, algunas han tomado forma en los últimos años como la mejora de las infraestructuras en Rabesa; otras se han quedado en documentos.
El barrio del Castillo ocupa, como absurdo contrapunto a su situación, uno de los entornos más hermosos de la ciudad. A quien no lo conozca se le podría ilustrar diciéndole que es un pequeño Albaicín. Está en las faldas del Castillo, en el que fuera antiguo arrabal medieval de la fortaleza. En su centro está la iglesia mudéjar de San Miguel y sus casas se agarran a la piedra del alcor y las murallas indistintamente. Tiene calles estrechas, pero de horizontes altos en virtud de la elevación en la que se asienta. Hay casas que tienen un dormitorio o varios cuartos excavados en la roca, ocupando lo que fueron antiguas cuevas. El río discurre a sus pies y las vistas abarcan hasta Sevilla.
Pero esta imagen se empaña ante la realidad social y material del barrio. Muchas viviendas carecen de las condiciones mínimas. Fueron construidas anárquicamente a lo largo del siglo pasado por sus propios moradores, aprovechando cualquier espacio, incluso las antiguas cuevas en las que se asentaron muchos gitanos en una estampa costumbrista que alumbró tipismos y una cierta mitología del cante flamenco. El nivel económico y formativo de su población es bajo y los años duros de la heroína hicieron mella en su juventud. Hay delincuencia y casas que suministran droga de forma constante. Falta limpieza, mobiliario y dotaciones. La iglesia de San Miguel está abandonada a su suerte y sirve de basurero, refugio de drogadictos, escenario de candelas nocturnas e incluso en alguna ocasión, corral para galgos.
Es difícil establecer generalidades en un colectivo humano, pero sus propios habitantes hablan de una estratificación urbana del barrio. Según se sube desde la calle San Fernando, a la derecha queda la zona buena. Personas humildes, pero en su gran mayoría normalizadas socialmente. Ellos mismos se califican con orgullo como «los castilleros» y configuran un reducto del pueblo pequeño y vinculado al campo que fue Alcalá. Hay corrales con gallinas, patios cuajados de macetas y sillas en la puerta en verano. A la izquierda queda la zona con mayores problemas, donde la droga y la delincuencia en forma de pequeños robos es cotidiana.
El futuro que se vislumbra para el barrio en los planes municipales, incide en su transformación en un Albaicín alcalareño, aprovechando el tirón turístico del Castillo para crear en él tiendas de artesanos, cuevas en las que oír flamenco, miradores sobre el río o calles por las que pasear entre tipismos de cal y macetas de gitanillas. Una imagen bucólica y desde luego, lejana, aunque un primer paso puede ser la creación de la Ciudad de la Cultura en las faldas del Castillo.
Rabesa está en el otro extremo de la ciudad, en su salida hacia la A-92 y la carretera de Mairena. El barrio tiene una clara identificación urbana. Está enclavado sobre una elevación y rodeado en su frente de altos muros que lo delimitan y contribuyen a su estigmatización social. Es el espacio que antes ocupaba un almacén de aceitunas de la familia Rafael Beca y una escombrera. Ahora es una zona con una alta concentración de bloques de pisos, donde se concentró desde los años 70, pero sobre todo en las dos décadas siguientes, la construcción de vivienda de protección oficial en régimen de alquiler. Aquí radica el origen de muchos de los problemas. La falta de control de la propiedad de las viviendas dio origen al caos. Aunque no eran propietarios, sus ocupantes, compraban y vendían los pisos por bajas cantidades, muchos de ellos, para marcharse. Esto fue concentrando una población que cada vez aglutinaba mayores problemas de integración social. El seguimiento de las concesiones legítimas de muchos pisos se hizo imposible.
De forma paralela cundió en los viejos habitantes, —«humildes, pero trabajadores»— la aspiración de dejar el barrio tomado por pandillas de jóvenes, traficantes y delincuentes. Y de forma paralela en la estigmatización en toda la ciudad de los denominados Pisos Blancos y el bloque del Titanic, como zonas por las que evitar pasar. La situación abocó en una grave crisis social provocada por un hecho violento. En agosto de 1999 un enfrentamiento entre dos familias de la zona desemboca en la muerte violenta de un joven. La familia implicada tuvo que huir ante la presión social y el barrio entero se movilizó contra la situación. En una masiva manifestación los vecinos reclamaron soluciones a todos los problemas del barrio. Llegaron hasta el Ayuntamiento, entraron a la fuerza en el Patio y la Policía tuvo que impedir que asaltaran la alcaldía y los despachos de la planta alta.
Ante la gravedad de lo ocurrido el Ayuntamiento diseñó un plan de actuación que ha comenzado ahora a materializarse. La idea general era aumentar las dotaciones e infraestructuras del barrio, pero también ubicar en él grandes dotaciones, para buscar la normalización de la zona y su apertura al resto de la ciudad. Se han creados dos parques, un conservatorio de música, hace pocos meses abrió el nuevo centro de salud, Virgen de la Oliva y para el próximo año entrará en funcionamiento la nueva comisaría de Policía Nacional.
Aljarafe
Si se consulta aunque sea brevemente la historia de La Pañoleta, se entiende la situación que vive todavía esta barriada de Camas. La zona surgió allá por los años 30 y 50, fruto de la búsqueda de suelo más barato. La mayoría de las viviendas era autoconstrucción en zona inundable. Además, la dificultad de conectar el barrio con el casco urbano ha provocado que con el paso del tiempo, esta zona haya quedado más marginada. A esto se le suma la carencia de inversión por parte de las administraciones en infraestructuras sanitarias, culturales o educativas.
La Pañoleta ocupa un lugar preferente dentro del Plan de Barrios de la Diputación. Además de controles policiales, el plan lucha por la eliminación del absentismo escolar.
Entre las medidas que se están tomando para intentar cohesionar el núcleo urbano de Camas con La Pañoleta está la instalación de la biblioteca municipal en esta barriada. Igualmente, se ha procedido a la construcción del nuevo ambulatorio.
Coria del Río
Paseando por Coria del Río, nos podemos encontrar una estampa similar en las calles Virgen de la Salud, Lucero o la barriada del Pozo. En esta zona, conocida como Cuatro Caminos y en la que la mayoría de la población es gitana, uno de los principales problemas es el tráfico de drogas. Esta estampa, además, se completa con la precariedad de las viviendas, la insalubridad que se desprende de ellas y los conflictos permanentes entre los vecinos, sobre todo entre los gitanos llegados en los últimos años de la Tres Mil Viviendas.

Por ello, en Cuatro Caminos también hay en marcha un programa destinado a eliminar el tráfico y consumo de drogas, así como a reeducar a las personas que allí viven conforme a unas normas que van desde ducharse y desayuna, para los niños hasta ayudar a sacar el carnet de conducir a los adultos.
La mayoría de los vecinos dicen que Cuatro Caminos está olvidado por la Administración. Les han prometido la mejora de las infraestructuras, una zona verde y un paso peatonal. Pero todas estas actuaciones son simultáneas al control que la Policía debe seguir realizando para frenar el tráfico de drogas, la delincuencia o el vandalismo.
San Juan de Aznalfarache
La barriada de Santa Isabel, situada en el Barrio Alto de San Juan de Aznalfarache es otra de las zonas conflictivas más reconocidas del Aljarafe. Todavía queda en el recuerdo el tiroteo que por un «descasamiento» se vivió entre varias familias en el que resultaron heridas dos personas.
La vida en este barrio se desenvuelve dentro de la delincuencia, el vandalismo y la drogadicción, con una falta de normas e integración social. En la zona también se llevan a cabo programas de actuación para evitar que los vecinos de otras barriadas tengan que soportar toda esta degradación.
De hecho, la situación de las personas que viven por la barriada y que no se integran en ese mundo, luchan por encontrar un futuro mejor lejos de allí, porque la «normalidad» se puede ver interrumpida en cualquier momento.
Para intentar reeducar a sus habitantes y solucionar los problemas más importantes que allí se dan, la barriada es sometida desde el año 2000 a un Plan de Intervención en Zonas de Necesidad de Transformación Social. Entre los programas, se incluyen «Meteora», talleres para la igualdad de género; «Minerva», de empleo y «Paracaídas», de educación para la Salud de adolescentes. O el programa «Verano Fresquito», que se puso en marcha como oferta lúdica y educativa para los más pequeños.
Pero para ésta como tantas tras zonas marginales como se localizan en Sevilla y su más inmediato entorno hacen falta algo más que buenas palabras.

viernes, 11 de enero de 2008

VALLADOLID «Vivimos entre ratas»

«Vivimos entre ratas y enfermedades y lo único que pedimos es que nos dejen entrar en estas casas pagando un alquiler y arreglándolas nosotros mismos», explica Olga Cortina, una de las mujeres que encabezan la protesta de cuatro familias gitanas de Peñafiel y Manzanillo (a pocos kilómetros) que reclaman la ocupación de las casas de los camineros próximas al cuartel de la Guardia Civil, junto a la carretera de Soria.Ellas y sus maridos volvieron ayer por la mañana a las viviendas en las que ya quisieron entrar el día anterior para toparse con algunos de sus legítimos usuarios -trabajadores del antiguo Mopu que las usan ocasionalmente en régimen de cesión- que acudieron para cerrarlas y evitar su ocupación. «Venimos en verano y la mantenemos un poco curiosa para usarla en esa época», justificaron los inquilinos de una de las casas.


Sus explicaciones, y la presencia de agentes de la Policía Local y la Guardia Civil, no convencieron a los protagonistas de la reivindicaciones. José Barrul, vecino de una infravivienda en un corral de Manzanillo, justificó que «no nos queda más remedio que hacer esto porque nos van a echar de casa y no podemos aguantar más». Su compañero Rafael Romero insiste en que «nosotros no somos delincuentes y lo único que pedimos es poder arreglarlas un poco si están abandonadas y pagar una renta que podamos asumir».José Barrul asegura que «estas casas -son ocho- llevan once años deshabitadas» y recuerda que «hemos pedido más de cien veces que nos den una vivienda sin conseguir nada en los últimos años». Por eso sus mujeres acudieron ayer por la mañana al Ayuntamiento para mantener una reunión con el alcalde, Félix Ángel Martín, en la que éste les recordó que «no nos podemos meter allí por la fuerza sin pedir antes permiso y que esperemos a que salgan dos casas de protección en las Rondas para solicitarlas», resume María del Carmen Hernández. Reunión con VadilloÉsta última y sus tres compañeras anunciaron su intención de «pedir una reunión con Cecilio Vadillo -la titularidad de las casas es del Ministerio de Fomento-» y anunció que «si no nos dan una solución pronto nos encadenaremos en las casas o en las puertas del Ayuntamiento porque no podemos seguir viviendo como ahora».El regidor explicó después que «bajo ningún concepto se puede entender que nadie se tome la justicia por su mano e invada una casa propiedad del Estado» y recordó que a primera hora de la mañana envió a los efectivos de la Policía Municipal, apoyados por la Guardia Civil, a las ocho casas de los camineros para que evitaran una posible ocupación forzosa.Tampoco sus palabras aplacaron las intenciones de las cuatro parejas, con un total de ocho hijos pequeños a su cargo, de seguir adelante con su protesta para conseguir una «vivienda digna» en la que olvidar «las humedades, los ratones» y el hacinamiento de cada familia en pequeñas habitaciones en las que duermen todos sus miembros. El alcalde sentencia que la única vía para que logren su sueño «es la legalidad».


nortecastilla.es 11 enero 2008

jueves, 13 de diciembre de 2007

II Semana Cultural de Promoción e Integración de la Comunidad Gitana

II Semana Cultural de Promoción e Integración de la Comunidad GitanaInaugurada en Vera por el profesor de la Universidad de Murcia José Francisco Caselles:
“La Educación es la clave del pueblo gitano”
“La educación es el elemento clave para salir de la situación de marginación y pobreza en la que se encuentra sumido el pueblo gitano”. Así se ha pronunciado el profesor de la Universidad de Murcia, José Francisco Caselles Pérez, durante su conferencia impartida el pasado martes en el municipio de Vera con motivo de la inauguración de la II Semana Cultural de Promoción e Integración de la Comunidad Gitana de Vera, organizada por la Concejalía de Servicios Sociales. El acto se celebró en las instalaciones de la Casa de la Juventud con la asistencia de más de un centenar de personas, la gran mayoría mujeres gitanas de la localidad aunque también se encontraban en el salón varios concejales del equipo de gobierno, así como profesionales de la educación y técnicos municipales. Tras la inauguración de la Semana Cultural por parte del alcalde de Vera, Félix López, fue la concejala de Servicios Sociales, María Montoya, quien dio la bienvenida a los asistentes y presentó al conferenciante de la noche. José Francisco Caselles es profesor del Departamento de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación de la Universidad de Murcia. Lleva muchos años estudiando al pueblo gitano del que se confiesa un apasionado. Su ponencia versó sobre la educación como factor clave en la integración social de la comunidad gitana. Para lograrlo, su primer consejo fue que los niños “no abandonen la escuela al menos hasta completar la etapa obligatoria, y si es posible, prolongar al máximo su formación”. En su intervención no solo trató de hacer una aproximación histórica y demográfica al pueblo calé, sino que también habló de derechos humanos, de políticas históricas, situación socio-educativa y de la aportación de esta raza apátrida al interculturalismo. Asimismo, alertó de los retos a los que deberá enfrentarse en el futuro la comunidad cañí. "Los gitanos actualmente se dedican a trabajos que tienden a desaparecer, por lo que en pocos años deberán ganarse la vida en un mercado laboral cada vez más competitivo y formado", advirtió el profesor, quien amenizó la conferencia aportando numerosos datos interesantes. Por ejemplo, dio a conocer que España es el segundo país europeo con más población de etnia gitana tras Rumanía. "Se sabe que en nuestro país habita entre 1 y 1,3 millones de gitanos, casi la mitad de ellos en Andalucía". Pero la charla fue ante todo un espacio para la reflexión. Especialmente cuando José Francisco Caselles abordó las estadísticas de una cruda realidad que afecta a todos los ámbitos de la vida. Así por ejemplo, en vivienda, “el 95 por ciento de las infraviviendas o chabolas de los núcleos urbanos son habitadas por gitanos”. Profesionalmente “tienen dificultades para acceder a un mercado laboral muy competitivo dada su escasa formación”. En salud “padecen un mayor índice de enfermedades y tienen menor esperanza de vida que la media de la población”. Al respecto señaló que “solo el 5 por ciento de los hombres alcanzan los 65 años de edad, una media aún menor en la mujer”. No obstante, la estadística más terrible hace referencia al índice de mortalidad infantil, el cual es “cuatro veces mayor entre los niños gitanos que la media nacional”, destacó el profesor. Otros datos para la reflexión es que “el 25 por ciento de las mujeres encarceladas son gitanas, cuando la proporción por número total de habitantes debería ser del 2 por ciento”. En Educación, “el 70 por ciento de la población adulta carece de instrucción; el 60 por ciento de los escolares no acude regularmente a clase y la mayoría no alcanza cualificación profesional”. En la parte final del acto se visionó un interesante documental sobre la historia y la cultura del pueblo gitano, así como de la interculturalidad, la tolerancia y el respeto.
Ayuntamiento de Vera

martes, 4 de diciembre de 2007

Unos 200 universitarios asisten en Badajoz a un seminario para erradicar el absentismo escolar entre la población gitana

Región Digital / Badajoz Ciudad

Se trata de un proyecto llamado Zaro que intenta llevar a cabo "un acercamiento de la Cultura gitana al mundo universitario y que el resto de la Sociedad esté en contacto directo y real con este pueblo".

03/12/2007 Alrededor de 200 universitarios de las facultades de Educación y Trabajo Social de la Universidad de Extremadura (UEx), con sede en Almendralejo, Cáceres y Badajoz, asisten en Badajoz al V Seminario Regional sobre el proyecto intercultural Zaro, dirigido a erradicar el absentismo escolar entre la población gitana. Dicho encuentro, que se desarrolla en el Aula Magna de la Facultad de Económicas y Empresariales, está dirigido a los trabajadores sociales y futuros maestros con el objeto de proporcionarles formación e información sobre la cultura gitana, al mismo tiempo que se pretende debatir y eliminar los prejuicios hacia esta etnia.


En un encuentro con los medios, Belén Gómez, técnico del proyecto Zaro, ha comentado que varios técnicos y mediadores sociales trabajan "para tratar de erradicar el absentismo escolar dentro de la población gitana". Para ello, señaló que acuden a los centros escolares y, a través de intermediarios, a las casas de familias gitanas, con el objeto de "concienciarles al personal de la importancia que tiene la Educación para el desarrollo de un pueblo". El proyecto Educativo Intercultural Zaro (palabra que significa azúcar en caló, la lengua de los gitanos) en colaboración con la Federación Conciencia Gitana de Extremadura (Fecogex), entre otras asociaciones, trata de erradicar el absentismo escolar dentro de la población gitana. En este sentido, Gómez ha reconocido que esta labor continúa "siendo difícil" aunque apuntó que entre todos se han conseguido resultados positivos en la reducción del absentismo escolar. Todo ello, añadió, "a base de machacar y acudir continuamente a las puertas de los centros y las casas para concienciar al personal". Como ejemplo concreto, Gómez ha mencionado que el 90 por ciento de los alumnos del colegio Antonio Machado de Mérida pertenecen a la etnia gitana y que es el centro que cuenta con un mayor porcentaje de absentismo escolar. En este caso, aseveró, se ha conseguido que se reduzca "al mínimo; entre un 35 y 37 por ciento cuando existía un 80 por ciento". En este contexto, Belén Gómez ha indicado que los propios padres se dan cuenta de que los niños quieren ir al colegio y que están contentos de asistir a las aulas. Apuntó que en la actualidad hay "15 niños gitanos escolarizados en secundaria, mientras que antes con 10 años te ibas al mercado", por lo que se trata de una cifra que supone todo un "logro". Por otra parte, ha comentado que el proyecto Zaro marca una serie de pautas para que en "los centros escolares también se celebren semanas culturales dedicadas a la cultura gitana".

miércoles, 28 de noviembre de 2007

“En Quiroga vivimos integrados, aquí no hay ningún rechazo”

El CorreoGallego.es 28/11/07
El poblado de Toucedo acoge a once familias desde hace más una década sin ningún tipo de discriminación social o racial .


Lo que están haciendo con los gitanos de O Vao no está bien. A nadie le gusta que lo echen de su casa y lo dejen en la calle sin un lugar donde cobijarse. Eso no está bien". Así se pronuncia Adolfo Romero Borja, hijo primogénito del patriarca del asentamiento gitano de Toucedo, en el municipio lucense de Quiroga, sobre el polémico caso del asentamiento chabolista pontevedrés de Poio.
Añade que "lo normal hubiera sido que antes de derribar las chabolas les hubiesen dado una casa o un alojamiento. Creo que a ninguna familia, paya o gitana, le gustaría pasar por esa situación".
Mientras la comunidad gitana de O Vao, desalojada de sus casas, se lamenta de su suerte negra y reclama una oportunidad para rehacer sus vidas, en el poblado de Toucedo, en el municipio lucense de Quiroga, están levantando una nueva casa para alojar a una de las familias que aquí residen.
Adolfo Romero Borja reside en Toucedo, en QuirogaFOTO: ANGAR
En la localidad quiroguesa, en el asentamiento de Toucedo, viven desde hace algo más de una década once familias de etnia gitana. Son un grupo que ronda el medio centenar de personas. Es el clan de los Romero-Borja, que llegó a la villa hace algo más de medio siglo.
Hoy esta comunidad gitana es en Galicia un ejemplo de integración social.
Adolfo Romero, de 54 años, nacido en Quiroga, asegura que "aquí vivimos sin ningún tipo de problema, ni rechazo social, estamos integrados por completo, trabajamos en diferentes ocupaciones y los chavales van al colegio y son como los demás".
Agrega que, "como a todo el mundo, nos preocupa la falta de trabajo, no poder llevar pan a nuestras mesas, tener una casa digna, dar un futuro mejor a nuestros hijos y vivir tranquilos".
Adolfo, abierto y comunicativo, reconoce que la gente de Quiroga se portó muy bien con ellos, que los ayudó mucho. Y tiene palabras de especial reconocimiento para el alcalde, Julio Álvarez, por la ayuda que siempre les prestó para salir adelante.
Dentro del plan de integración para las comunidades gitanas de Vicepresidencia de la Xunta de Galicia, este año el poblado quirogués de Toucedo recibe 18.000 euros, una cantidad que se destinará a cursos de formación de los residentes, con trabajos prácticos en el asentamiento, que mejoran sus dotaciones, según indicó el regidor, Julio Álvarez.

jueves, 25 de octubre de 2007

ONU y Consejo de Europa instan a los gobiernos a proteger el derecho a la vivienda de los gitanos

Escrito por El Mercurio Digital
24-10-2007 a las 14:05:25
El relator especial de la ONU para el derecho a la vivienda, Miloon Kothari, y el comisionado de derechos humanos del Consejo de Europa, Thomas Hammarberg, instaron hoy a los gobiernos de los países de la región a tomar medidas que protejan esta garantía en el caso de las comunidades gitanas.

En un comunicado conjunto, los expertos afirmaron que el derecho a la vivienda de los gitanos o roma es transgredido en diversas partes de Europa.“Nuestras oficinas han recibido una cifra creciente de quejas debido a este problema en numerosos Estados europeos, incluidos Albania, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, la República Checa, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Rumania, Rusia, Serbia, la República Eslovaca, Eslovenia, España, Turquía y el Reino Unido”, apuntaron.Explicaron que la mayor parte de las quejas son por desalojos de comunidades y familias que violan los estándares de derechos humanos y recordaron que los desalojos forzados a menudo conllevan violencia o amenazas.Kothari y Hammarberg agregaron que en los últimos años ha aumentado el sentimiento anti-gitano en Europa y consideraron lamentable que muchas autoridades públicas locales colaboren a intensificar el odio contra esa minoría.En este sentido, deploraron que los programas de remodelación urbana de los municipios arguyan razones de “mercado” para desalojar a los gitanos, alejándolos de la vista del público en los centros de las ciudades.

lunes, 22 de octubre de 2007

JOSEFA SANTIAGO FERNANDEZ / PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN DE MUJERES GITANAS DE TENERIFE

JOSEFA SANTIAGO FERNÁNDEZ / PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN DE MUJERES GITANAS DE TENERIFE
"No queremos perder nuestra identidad, pero sí avanzar para lograr un futuro digno.
Texto: José Luis CámaraFotos: Fran Pallero


Romí, Kamela, Nakerar. ’La mujer quiere hablar’. Así reza el lema romanó (lengua mixta de base gramatical española y variable vocabulario gitano, Romaní, hablada por gitanos españoles, Calé) que ha hecho suyo la Asociación de Mujeres Gitanas de Tenerife, pionera en el Archipiélago, y que esta semana pasada celebró en el Centro Ciudadano de San Jerónimo, en Taco, un curso dirigido a profesionales de áreas como el trabajo social o la educación, así como a la propia comunidad gitana. Su presidenta, Josefa Santiago, explica a DIARIO DE AVISOS el tortuoso camino que han tenido que andar en los últimos 12 años para que su voz sea escuchada.- Al final se consiguió, y además las jornadas fueron un éxito..."Sí. La verdad es que todo salió muy bien y quedó muy bonito. Es el primer curso de este tipo que se hace en las Islas y esperamos repetir. Para nosotras es muy importante que se dé a conocer la cultura gitana, y que la gente sepa cuál ha sido nuestro camino hasta ahora". Además, logramos traer a Juan de Dios Ramírez Heredia, (fundador, vicepresidente y miembro del Presídium de la Unión Romaní Internacional y presidente de la Unión Romaní Española desde su fundación, en 1986. Ramírez Heredia fue el primer gitano que ofreció un discurso ante un Parlamento español, el 7 de junio de 1978. Desde 1983 a 1985, en las filas del PSOE, fue miembro de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, institución de la que es, desde 1995, miembro honorario y vitalicio. Fue también parlamentario europeo hasta 1999). Escucharlo ha sido una delicia, porque él es uno de los más firmes defensores de los derechos de nuestra comunidad. Traerlo hasta Tenerife sorprendió incluso a nuestros hombres, porque ni siquiera ellos lo habían podido conseguir hasta ahora (risas).- ¿Cómo nace la asociación que usted preside?"La asociación lleva 12 años constituida, pero ha sido un camino muy difícil hasta llegar adonde estamos. Ser mujer y gitana es un peligro, porque la nuestra es una cultura donde el tema de la mujer es muy delicado. De hecho, muchos de nuestros maridos y otros hombres de nuestra comunidad no esperaban que pudiéramos llegar hasta aquí. Nuestro objetivo es trabajar por el futuro de la mujer gitana y de sus hijos, que son los que pueden cambiar el mundo".- Habla de muchas dificultades en este proceso, pero con iniciativas como estas jornadas demuestran que caminan hacia delante..."Claro. Lo venimos haciendo poco a poco, porque todavía estamos poniendo los cimientos de una casa muy grande. Queremos que nuestra cultura no se vea como un tabú, o que sólo se hable de nosotros cuando ocurre algo malo. En nuestro colectivo hay de todo, pero como en todas partes. Pero nosotros trabajamos para conseguir un futuro digno; a nuestras mujeres les decimos que tienen que aprender y no quedarse paradas. Ése ha sido uno de los grandes problemas que ha tenido la mujer gitana y que aún hoy sigue teniendo, que no ha sabido alzar la voz y demostrar que ella también es capaz de hacer muchas cosas".- ¿Cómo se estructura la Asociación de Mujeres Gitanas de Tenerife, Romí Kamela Nakerar?"Somos 100 socias, que pagamos una cuota de cinco euros al mes. Todas participamos y organizamos las actividades, aunque yo sea la presidenta. También está Pilar Manzano, que es la secretaria de la asociación, porque a mí no me gusta figurar y ser la única protagonista (risas).- Además de jornadas como las celebradas esta semana, ¿qué otras actividades organizan o tienen en mente para el futuro?"Hacemos muchas cosas. Por ejemplo, tenemos clases extraescolares de apoyo para niños; vamos a impartir un curso de romanó, caló, que es nuestra lengua de identidad (se trata de una de las variantes idiomáticas más habladas de Europa; no en vano, los gitanos son la mayor minoría étnica de la actual Unión Europea). Y también estamos preparando la primera Semana Cultural Gitana, que si Dios quiere se celebrará aquí en Tenerife los días 10, 11 y 12 de abril del año que viene. En ella habrá desde degustaciones de comida típica hasta talleres, proyecciones, cante flamenco... Va a ser muy bonito y esperamos que la gente se anime a ir y así también nos conozca mejor. Ése es nuestro sueño, el poder integrarnos plenamente en la sociedad. Por eso, el trabajo con los niños en la escuela, es fundamental. Queremos que se compenetren con los demás, para quitar discriminaciones y estereotipos".- Sin embargo, muchas veces el principal problema de la cultura gitana radica dentro de la propia comunidad..."Es verdad. A nosotras, por ejemplo, nos ha costado muchas lágrimas sacar esta asociación adelante, porque no nos apoyaban ni siquiera en casa. Por eso, siempre digo que nuestro primer trabajo está en nuestra propia comunidad. Pero también quiero dejar claro que yo admiro y respeto mis tradiciones. Mi sangre es gitana, pero mi corazón es canario. En Tenerife tenemos censadas unas 800 casas familiares gitanas, sobre todo en Santa Cruz y La Laguna. En las otras islas no sé, porque no tenemos relación ni constancia de que haya asociaciones como la nuestra. Es un camino complicado. No queremos perder nuestra identidad, pero sí avanzar para lograr un futuro digno".- Para lograrlo, ¿con qué tipo de apoyos económicos o institucionales cuentan?"Ninguno. Sólo subsistimos con las cuotas de nuestras socias, y con la ayuda de organizaciones como Mujer y Solidaridad. Por eso hemos organizado estas jornadas, para que técnicos y profesionales nos conozcan y nos ayuden a dar pasos cada vez más grandes para poder seguir creciendo".